Fecha de puesta en cada lote
Anotamos el día exacto en que se recogieron los huevos, así sabes cuáles van primero y cuáles aguantan unos días más en la huevera. Sin códigos largos ni números que nadie entiende.
Somos una granja avícola familiar en el medio rural. Recogemos las puestas al amanecer, las calibramos y las colocamos en cestas de mimbre que salen el mismo día hacia tu casa o hacia el punto de recogida en la finca. Cada lote lleva su fecha, su tamaño y una nota de conservación escrita a mano.
Puedes empezar con una cesta de prueba y ajustar después la frecuencia según lo que consuma tu cocina. Sin intermediarios de por medio.
También te puede interesar cómo organizamos las suscripciones para familias y cocinas de barrio.
Dudas reales de familias, panaderías y cocinas de barrio que ya reciben su cesta. Respuestas claras, sin letra pequeña.
Si tu duda no está aquí, escríbenos o consulta las condiciones en soporte y en contacto.
Cada cesta sale del gallinero el mismo día que se recoge. No hay cámaras frigoríficas de por medio ni etiquetas genéricas: solo lo que ponen las gallinas camperas esta semana y lo que tu cocina necesita.
Anotamos el día exacto en que se recogieron los huevos, así sabes cuáles van primero y cuáles aguantan unos días más en la huevera. Sin códigos largos ni números que nadie entiende.
En primavera llegan grandes y en invierno más pequeños. Lo contamos tal cual, porque el tamaño depende de la luz y del pastoreo, no de una máquina que fuerza el resultado.
Puedes pasar por el punto de la granja el día que te encaje o esperar la ruta de reparto a domicilio. Elegimos franjas concretas para que el huevo no dé vueltas de más.
Semanal, quincenal o cuando se acabe la cesta. Familias, panaderías pequeñas y cocinas de barrio ajustan la frecuencia sin ataduras largas ni letra pequeña.
Dentro de cada cesta va una nota breve: dónde guardar, cuándo consumir y por qué no conviene lavar la cáscara antes de meterla en la nevera. Lo justo para no estropear el producto.
Publicamos ideas para aprovechar cada huevo del lote: tortillas jugosas, bizcochos con calibres pequeños y salida para las claras que sobran. Nada de recetas imposibles.
Si quieres ver cómo se organiza la semana completa, revisa las opciones de suscripción o mira las cestas y formatos disponibles.
Desde el primer correo hasta el día de reparto, todo el recorrido es corto y sin intermediarios. Así funciona el proceso, paso a paso.
Cuéntanos cuántos huevos consume tu casa a la semana y si prefieres recogida en la finca o reparto en la comarca. Con eso ya podemos orientarte.
Preparamos una cesta inicial con calibres variados para que veas cómo se comportan en tortilla, repostería y desayuno. Es la forma más honesta de empezar.
Acordamos el calendario de reparto según tu zona y ajustamos la suscripción semanal o quincenal. Si una semana no la necesitas, se avisa y listo.
Los huevos se recogen por la mañana y se anota la fecha de puesta en cada lote. Se calibran a mano y se colocan en la huevera de mimbre.
Puedes pasar por el punto de la granja o esperar el reparto en casa. Cada cesta lleva su nota de conservación escrita a mano.
Al cabo de unas semanas sabrás qué calibre y qué cantidad encajan en tu cocina. Cambiar la frecuencia o el tamaño de la cesta es tan sencillo como decirlo.
Si quieres ver antes los formatos disponibles, échale un ojo a nuestras propuestas de cesta o revisa los planes de suscripción semanal.